Cada noche, el viejo encendía el faro, aunque el mar había desaparecido hacía siglos. Cuando murió, nadie volvió a encenderlo. Tres días después, las estrellas dejaron de aparecer. #microcuento #saraoss
Le rogaría al mar que dejara de llorar. Cuando por fin el sol secó sus lágrimas, comprendimos que el océano era el último ser vivo del planeta. #microcuento #saraoss
Su vida pendía de un hilo mientras estaba colgando de aquel barranco, pidiendo ayuda a su cuerpo, que le observaba con la mirada perdida en el horizonte. —¡Ayúdame! —gritó desesperada. —Para eso tengo que soltarte —respondió su cuerpo… justo antes de despertar por última vez. #microcuento #saraoss
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