Cada noche, el viejo encendía el faro, aunque el mar había desaparecido hacía siglos. Cuando murió, nadie volvió a encenderlo. Tres días después, las estrellas dejaron de aparecer. #microcuento #saraoss
Y cuando todos los relojes se pusieron en huelga, el tiempo se aceleraría más que nunca. Solo entonces descubrimos la verdad: no medían el tiempo; lo contenían. #microcuento #saraoss
Comenzó la carrera caminando. Quería disfrutar del viaje. Para su sorpresa, ningún otro atleta le adelantaba. Tampoco escuchaba jadeos, ni pisadas detrás de él. Solo viento. Solo silencio. Al cruzar la meta, un anciano le entregó una ficha de metal. —Bienvenido —dijo—. Muy pocos notan que han muerto antes de terminar la carrera. #microcuento #saraoss
Comentarios
Publicar un comentario