Se disponía a soplar aquella pestaña derribada por sus lágrimas con un simple deseo. Deseó olvidarlo. A la mañana siguiente no recordaba su rostro… ni el suyo frente al espejo. #microcuento #saraoss
Cuanto más avanzaba en su relato, sus letras reflejadas en el papel convertían cada vezmás páginas en blanco. Al terminar, solo faltaba el autor. El papel acababa de escribirsu final. #microcuento #saraoss
Dejó de llover, pero sus lágrimas no permitían secar el ambiente. Dejó de buscar las estrellas en el horizonte, porque la noche siempre llegaba tarde a su cita con el sol. Nadie notó cuándo dejó de llorar; solo que, desde entonces, nunca volvió a llover. #microcuento #saraoss
Esperó en la orilla para comprobar que las olas se llevaban todos y cada uno de sus recuerdos. Cuando el mar devolvió el último, comprendió que el único que había olvidado era a quién esperaba. #microcuento #saraoss
Consiguió la cámara que captaría a todo color la aldea que siempre vivió en blanco y negro, bajo la sombra del tiempo. En la fotografía todos sonreían. En la aldea nunca había vivido nadie. Aún. #microcuento #saraoss
Cuando su avión comenzó a aterrizar, sintió que su imaginación volaba cada vez más alto. Entonces el anuncio del piloto interrumpiría su fantasía: «Bienvenidos al año 66.000.000 a. C.» Y comprobaría que afuera los dinosaurios corrían junto a la pista. #microcuento #saraoss