#microcuento

Y volvería a nacer el mismo día de su muerte. Al principio pensó que era una maldición. Luego, una segunda oportunidad. Después, una rutina. Hasta que un día decidió no hacer nada distinto. Vivió exactamente igual. Cada palabra, cada paso, cada error. Y al morir, no despertó. Sonrió justo antes del final. Porque por fin había entendido: no estaba condenado a repetir su vida… sino a corregirla.

#microcuento

#saraoss

Comentarios

Entradas Populares

25 añitos...¡cuarto de siglo ya!

#microcuento