Y cuando su realidad se volvió un sueño, dejó de intentar despertar. Allí, al fin, todo lo que había perdido seguía esperándolo. #microcuento #saraoss
Sus lágrimas se emanciparon cuando ya no hubo tristeza. Aun así, aquella copa seguía vacía en el balcón, esperando llenarse de vino y rodearse de una buena conversación. Entonces comprendió que no esperaba a nadie. Esperaba volver a ser quien era antes de tener que despedirse de sí misma. Entró en casa, descorchó una botella y sirvió dos copas. Una para ella. La otra, por si algún día regresaba. #microcuento #saraoss
Comentarios
Publicar un comentario